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Terra
La Coctelera

Reciclaje

En Cocina (con mayúscula) la importancia de la materia prima es indudable, pero bien es cierto que la tecnica, y sobre todo, la creatividad nos puede ayudar a a reciclar esa materia prima, que, por circunstancias, ha podido perder sus cualidades originales.

Estas navidades tenía por el congelador unas estupendas (en su dia) cigalas, que el paso del tiempo y la congelación habian descartado de su degustación clásica a la plancha o hervidas. La congelación había producido una rotura de fibras que hace que la carne de la cigala se vuelva mas blanda, incluso que se deshaga si la cocinamos excesivamente. Por otra parte su grasa se desprende perdiendose en la cocción, lo que provoca esa sequedad característica del marisco congelado que además le resta sabor.

Indadablemente se encontraban en estado de consumo pero no con sus cualidades optimas. El problema planteado era el siguiente: como conseguir recuperar el sabor original, la jugosidad de la grasa de la cigala, si cocinarla excesivamente, la respuesta:

Las elaboraciones utilizadas:
Marcado de las colas de la cigala a la plancha
Elaboración de una emulsión de aceite de albahaca
Elaboración de un fondo de pollo desgrasado
Maceración de las colas en la grasa de la cigala optenida salteando las cabezas y pasandolas por un chino.

Y bueno, que opinen los demás pero yo creo que estaban bastante decentes...

Mas Murri...

Cito a un grupo que "ya" ha caido en las redes del Murri:


Grupo de Cata Mediterraneo

No deis muchas pistas sobre las estrellas Michelin... ;-)

Confitando

En cocina los confitados son un descubrimiento, miento, un redescubrimento herencia de la mas tradicional cocina elaborada con paciencia. Cuando nuestra abuela insiste en que la fabada ha de estar 2h. a fuego muy lento, que apenas haga mover la cocción a los ingredientes ya nos estaba dando pistas sobre el sabor de una buena paletilla de lechal confitada, de los mas conocidos muslos de pato y de la importancia de la paciencia en la cocina y su recompensa de sabor.

Mi mujer y yo llevamos mucho tiempo tiempo confitando nuestro, sin duda, mejor plato. Despues de nueve meses de cocción a 36-37º (temperatura corporal) nos ha salido un delicioso niño al que nos comemos cada día a besos y que de momento solo nos regala el paladar con los puntos justos de dulzura que consiguen decomponer la dureza de las capas de la rutina cotidiana.
Os animo a todos a la aventura del descubrimento de esta creación intima y particular que se confita y se degusta en tiempos extensos de satisfacción.

Fast Food

Hoy me tocaba comer solo, practica nada recomendable por cuanto tiene de hastío y, en mi caso de inercia hacia el exceso.

Las opciones que rodean la oficina son variopintas, si obviamos los menus de refitros al aroma de carnes maceradas en hielo que me niego a tomarlas en consideración, aun entre semana y con una alimentación de urgencia.

Eliminados los bares aledaños de los de llegar andando y salir rodando, mas por el engrase que por la cantidad, inefablemente hay que echar mano del coche y ahí la cosa se pone interesante.

Por eliminación he pasado de largo los centros comerciales, las cadenas americanas de sucedaneos de comida y algún barecito tentador al que me he resitido guiado por un instinto conservador.

Al final me he decantado por ir a visitar a mi amigo Gustavo, el del Murri, y hablo del Murri porque yo creo que se ha mimetizado tanto este restaurante conmigo que ya dudo de si el amigo es el dueño o el propio local. Sobre el Murri no voy a contar mucho, quien siga este blog obtendrá sobrada información sobre este templo redescubierto en tantas ocasiones por cada vez mas adictos. Solo una pincelada: Mejor Carta de Vinos de Jovenes Restauradores 2005 en la provincia de Alicante.

Hoy habia mesa, cosa extraña, casi increible entre semana, los fines de semana este hecho podria ser caso de estudio en Cuarto Milenio. Sin reserva y dispuesto a practicar uno de mis deportes favoritos (barra fija) he llegado como el que entra en su casa y se acerca a los fogones a ver que hay en la olla. Al final me han habilitado en una mesa y he dejado la barra para mejor ocasión.

Jueves de mañana intensa, con pruebas e inventos tecnologicos de dudosa tecnologia razona, llamadas recibidas y llamadas olvidadas que han bajado un puesto en la lista de cosas por hacer. Sin duda hoy no era dia de festines, sobre el reloj (del que carezco voluntariamente) una escasa hora para comer.

De un vistazo he repasado la carta, repleta de ingenios alquimistas que solo su lectura evocan aromas y me hacen salivar, y que despues de algún ligerísimo bache (lease una crema de guisantes en pleno agosto), solo apreciable por los que caminan dia si y dia tambien por las tarimas de este restaurante de decoración Zen, me he encontrado las elaboraciones de este otoño.

Curiosamente el Murri tiene la sana costumbre de sacar semanalmente una selección de platos y destacarlos en la primera hoja de su carta bajo la denominación de Menú. Platos placenteros con una apmplitud suficiente para inciar al los primerizos, satisfacer a los habituales y cumplir con los contrastes de los que hace gala todos y cada uno de sus platos (incluida la cerámica utilizada como contenedor de viandas), todo estó por la hoy en día irrisoria cifra de 16€.

Y sin mas dilación empecemos a degustar:
Premisas: Suavidad, ligereza y dado que la temperatura acompaña todavia por estas latitudes un toquecito de frescor.

Mi elección ha sido una crema de calabacín para empezar servida en su punto justo de temperatura, lista para comer y dejarse envolver por una crema ligera adornada con cebollino posado sobre una crema ligera, casi una espuma, de sensación en boca de plenitud y suavidad. El calabacín ya de por si suave ha dejado bien marcada su huella entre las cremas de leche con un fino punto de queso utilizadas. El conjunto es embriagador hasta el punto de la sutileza, un dechado de suavidad sobre el que me han asaltado serias dudas sobre el maridaje del vino que podria complementarla.
Como ensalda unos rollitos de Salmón con mantequilla de hierbas. El salmón tenía un puntito de sal en el marinado quizás demasiado potente que empañaba los aromas de las hierbas. La mantequilla y la grasa del salmón armonizaban untuosamente en la boca que era limpiada insistentemente por las hojas de roble de la ensalda y refrescada por unos tomatitos cherry levemente salpicados con una reducción intensa de vinagre de módena del que por fortuna no se abusa. Aqui hemos obtenido un parentesis de frecor solo empañado por la presencia en el restaurante de un ente bañado en Trèsor de Lancôme me ha empañado a mi y 4 o 5 mesas a la redonda cualquier disfrute aromatico.

Como sorbete literario os cuento una curiosa teoria que todavia maduro despues de esta presencia de pelo rubio. El algodón suele abrazar los aromas y se los queda, es una prenda egoista con los aromas que solo deja desprender efluvios en cortas distancias. La lycra por el contrario es una altruista desprendedora de olores que los distribuye como un aspersor de riego. La rubia de las botas por fuera, vestía con lycra y hoy tiene 25cl menos de perfume de noche. Los comensales unos cuantos sensores olfativos fuera de servicio por saturación.

Para el plato fuerte he elegido sin mucha confianza un Risotto de setas con taquitos de pollo que me ha sorprendido notablemente. He recuperado la sensación grasa del queso de la crema de calabacín esta vez mas marcado y haciendo de director de orquesta en un festival de sabores. He empezado este plato mostrando mi falta de confianza. En articulos gastrónomicos estoy muy acostumbrado a leer lo de los acompañamientos "neutros" entre ellos el arroz, las patatas etc... supongo que neutro es una manera romantica de definir lo insipido y que se utiliza para heredar otros sabores del plato o para contrastarlos a base de añadidos. Este plato contaba con dos elementos "neutros" el arroz y el pollo, lo que no presagiaba grandes sensaciones. La cosa ha cambiado cuando el sabor a campo húmedo de las setas ha empezado a jugetear con el queso sobre la cama de arroz que lo arropaba todo y dejaba entrever una elaboración con una base de caldo de pollo excelente que me ha recordado a esas pocas veces que he podido devorar con los sentidos un autentico pollo campero.

Despues de esto he querido terminar alejado de chocolates que empañaran el grato recuerdo de setas, queso, pollo y el festival gustativo que se ha formado en mi paladar y me he decando por un tartín de manzana servido templado sobre una espuma de leche ligeramente almibarada que ha culminado con el punto justo de pelea entre el dulzor de la caramelización y la acidez de la manzana golden.

Café. Solo. Corto y sin azucar... Bufff todo esto en 3/4 de hora. Me encanta el Fast Food del Murri

Para colmo al salir he recibido la grata noticia de que Pedro, mi gran amigo Pedro, acaba de ser papá, tomandonos la delatenra a mi mujer y a mi, por dias. Y que quereis que os diga, que tus amigos sean padres emociona mucho cuando tu estás apunto de vivirlo (y cuando no: tambien).

Lo siento...

Me había marcado un firme proposito de llevar a los bloggers visitantes, curiosos y lectores por un pequeño mar (de momento no es ni charco) de sugerencias gastronomicas basadas en la modesta opinión del que se merienda los platos.

Pero me he puesto delante del teclado y me ha salido una sección rompedora en cuanto a su temática con la que inaguro este espacio: Imperinencias pertinentes.

De modo que ahí va la primera:

Por favor que alguien le comunique a los publicistas de operadoras móviles que el MP3 no es una calidad si no un formato y que si te descargas una canción (o lo que sea) en formato MP3 puede tener la calidad de un gramófono dentro de una piscina.