Hoy me tocaba comer solo, practica nada recomendable por cuanto tiene de hastío y, en mi caso de inercia hacia el exceso.
Las opciones que rodean la oficina son variopintas, si obviamos los menus de refitros al aroma de carnes maceradas en hielo que me niego a tomarlas en consideración, aun entre semana y con una alimentación de urgencia.
Eliminados los bares aledaños de los de llegar andando y salir rodando, mas por el engrase que por la cantidad, inefablemente hay que echar mano del coche y ahí la cosa se pone interesante.
Por eliminación he pasado de largo los centros comerciales, las cadenas americanas de sucedaneos de comida y algún barecito tentador al que me he resitido guiado por un instinto conservador.
Al final me he decantado por ir a visitar a mi amigo Gustavo, el del Murri, y hablo del Murri porque yo creo que se ha mimetizado tanto este restaurante conmigo que ya dudo de si el amigo es el dueño o el propio local. Sobre el Murri no voy a contar mucho, quien siga este blog obtendrá sobrada información sobre este templo redescubierto en tantas ocasiones por cada vez mas adictos. Solo una pincelada: Mejor Carta de Vinos de Jovenes Restauradores 2005 en la provincia de Alicante.
Hoy habia mesa, cosa extraña, casi increible entre semana, los fines de semana este hecho podria ser caso de estudio en Cuarto Milenio. Sin reserva y dispuesto a practicar uno de mis deportes favoritos (barra fija) he llegado como el que entra en su casa y se acerca a los fogones a ver que hay en la olla. Al final me han habilitado en una mesa y he dejado la barra para mejor ocasión.
Jueves de mañana intensa, con pruebas e inventos tecnologicos de dudosa tecnologia razona, llamadas recibidas y llamadas olvidadas que han bajado un puesto en la lista de cosas por hacer. Sin duda hoy no era dia de festines, sobre el reloj (del que carezco voluntariamente) una escasa hora para comer.
De un vistazo he repasado la carta, repleta de ingenios alquimistas que solo su lectura evocan aromas y me hacen salivar, y que despues de algún ligerísimo bache (lease una crema de guisantes en pleno agosto), solo apreciable por los que caminan dia si y dia tambien por las tarimas de este restaurante de decoración Zen, me he encontrado las elaboraciones de este otoño.
Curiosamente el Murri tiene la sana costumbre de sacar semanalmente una selección de platos y destacarlos en la primera hoja de su carta bajo la denominación de Menú. Platos placenteros con una apmplitud suficiente para inciar al los primerizos, satisfacer a los habituales y cumplir con los contrastes de los que hace gala todos y cada uno de sus platos (incluida la cerámica utilizada como contenedor de viandas), todo estó por la hoy en día irrisoria cifra de 16€.
Y sin mas dilación empecemos a degustar:
Premisas: Suavidad, ligereza y dado que la temperatura acompaña todavia por estas latitudes un toquecito de frescor.
Mi elección ha sido una crema de calabacín para empezar servida en su punto justo de temperatura, lista para comer y dejarse envolver por una crema ligera adornada con cebollino posado sobre una crema ligera, casi una espuma, de sensación en boca de plenitud y suavidad. El calabacín ya de por si suave ha dejado bien marcada su huella entre las cremas de leche con un fino punto de queso utilizadas. El conjunto es embriagador hasta el punto de la sutileza, un dechado de suavidad sobre el que me han asaltado serias dudas sobre el maridaje del vino que podria complementarla.
Como ensalda unos rollitos de Salmón con mantequilla de hierbas. El salmón tenía un puntito de sal en el marinado quizás demasiado potente que empañaba los aromas de las hierbas. La mantequilla y la grasa del salmón armonizaban untuosamente en la boca que era limpiada insistentemente por las hojas de roble de la ensalda y refrescada por unos tomatitos cherry levemente salpicados con una reducción intensa de vinagre de módena del que por fortuna no se abusa. Aqui hemos obtenido un parentesis de frecor solo empañado por la presencia en el restaurante de un ente bañado en Trèsor de Lancôme me ha empañado a mi y 4 o 5 mesas a la redonda cualquier disfrute aromatico.
Como sorbete literario os cuento una curiosa teoria que todavia maduro despues de esta presencia de pelo rubio. El algodón suele abrazar los aromas y se los queda, es una prenda egoista con los aromas que solo deja desprender efluvios en cortas distancias. La lycra por el contrario es una altruista desprendedora de olores que los distribuye como un aspersor de riego. La rubia de las botas por fuera, vestía con lycra y hoy tiene 25cl menos de perfume de noche. Los comensales unos cuantos sensores olfativos fuera de servicio por saturación.
Para el plato fuerte he elegido sin mucha confianza un Risotto de setas con taquitos de pollo que me ha sorprendido notablemente. He recuperado la sensación grasa del queso de la crema de calabacín esta vez mas marcado y haciendo de director de orquesta en un festival de sabores. He empezado este plato mostrando mi falta de confianza. En articulos gastrónomicos estoy muy acostumbrado a leer lo de los acompañamientos "neutros" entre ellos el arroz, las patatas etc... supongo que neutro es una manera romantica de definir lo insipido y que se utiliza para heredar otros sabores del plato o para contrastarlos a base de añadidos. Este plato contaba con dos elementos "neutros" el arroz y el pollo, lo que no presagiaba grandes sensaciones. La cosa ha cambiado cuando el sabor a campo húmedo de las setas ha empezado a jugetear con el queso sobre la cama de arroz que lo arropaba todo y dejaba entrever una elaboración con una base de caldo de pollo excelente que me ha recordado a esas pocas veces que he podido devorar con los sentidos un autentico pollo campero.
Despues de esto he querido terminar alejado de chocolates que empañaran el grato recuerdo de setas, queso, pollo y el festival gustativo que se ha formado en mi paladar y me he decando por un tartín de manzana servido templado sobre una espuma de leche ligeramente almibarada que ha culminado con el punto justo de pelea entre el dulzor de la caramelización y la acidez de la manzana golden.
Café. Solo. Corto y sin azucar... Bufff todo esto en 3/4 de hora. Me encanta el Fast Food del Murri
Para colmo al salir he recibido la grata noticia de que Pedro, mi gran amigo Pedro, acaba de ser papá, tomandonos la delatenra a mi mujer y a mi, por dias. Y que quereis que os diga, que tus amigos sean padres emociona mucho cuando tu estás apunto de vivirlo (y cuando no: tambien).